El año 2013 y 2014 serán los años donde en América Latina se
hayan efectuado mayor número de elecciones presidenciales, llevando los
indicadores democráticos a limites nunca antes expresados por nuestra región.
Sin embargo, en este cierre de año, amig@ lector, quizás convendría dar una
mirada critica a las elecciones que se dieron y las que se darán el año
próximo.
En el año 2013 se efectuaron elecciones presidenciales en
Ecuador, Venezuela, Paraguay, Honduras y Chile. En el caso de Paraguay y
Honduras, se resolvía a través de las urnas las crisis políticas que ambos
países vivieron y que fueron calificadas de “golpes de estados” por la OEA y
una parte de la comunidad internacional.
En ambos casos, la mayoría electoral apoyó a los partidos que habían
encabezado la transición política y dando la espada a los partidos que habían
dejado el poder.
En el caso de Ecuador y Venezuela, la opción del continuismo
representado por Rafael Correa en su re-elección y en el caso de Nicolás Maduro
por designación directa del fallecido presidente Hugo Chávez. En este caso, pareciera que el testigo de
jefe del Socialismo del Siglo XXI, paso de Venezuela a Ecuador, pero en general
estos nuevos periodos parecen desgastar la propuesta ideológica.
Quizás el caso mas interesante, lo representante la victoria
de Michelle Bachellet en Chile, en segunda vuelta, con un agenda de cambio que
por lo ambiciosa hubiera requerido una contundente victoria en primera vuelta.
Sin embargo, pareciera que ya sociedad chilena esta lista para dejar atrás la
transición y comenzar a borrar algunos de los legados económicos de los
dictadura.
Para el 2014, las reelecciones presidenciales en Brasil,
Bolivia y Colombia presagian un complejo ajedrez político, que aleja el
ejercicio directo del voto y lo convierte en un apéndice de los partidos. La única excepción en la región será el caso
de Costa Rica, con elecciones presidenciales donde no se puede presentar la
mandataria en ejercicio, pero está sobre la mesa el tercer periodo del Partido
Liberacionista en el poder.
El panorama luce complejo, pocas reelecciones en continente
han dejado buenos legados, precarios equilibrios institucionales y electorados
complacientes dejan a un lado los problemas importantes por los urgentes. Sin embargo, siempre quedarán las elecciones,
con la adecuada supervisión técnica internacional, para garantizar que un
futuro mejor esta siempre a la vuelta de la esquina. Feliz Navidad y un gran año 2014 para tod@s.
Comentarios