“Todo tiene su final, nada dura siempre”, dice el poeta. Y
aunque la situación en Siria no culmina, si podemos afirmar que entra en una
etapa resolutiva.
La misión de la ONU
que viajó a Siria a lo largo de esta semana tenía un mandato claro y simple:
determinar el uso de armas químicas contra la población civil. No establecer
responsabilidades, solo verificar el uso de armamento prohibido. Y es que el uso de estas armas de destrucción
masiva e indiscriminados efectos fue vedado desde la Primera Guerra Mundial por
sus devastadores efectos. Son de tal
envergadura, que durante la Segunda Guerra Mundial, no se utilizaron contra la
población civil, e incluso se dice que Adolfo Hitler prohibió su uso de manera
terminante. Solo Saddam Hussein había
usado armas químicas contra población civil, Kurdos, en el pasado.
El Secretario General de la ONU, Señor Ban Ki Moon luego de
la finalización de la misión de inspección, solicitó a la comunidad
internacional algunos días para presentar el Reporte Final, en medio de las
especulaciones de los lideres internacionales, desde Obama y sus aliados
europeos condenando el ataque, Putin ofreciendo tiempo y los lideres latinoamericanos
defendiendo “al pueblo sirio” de los ataques de Estados Unidos, aunque que
ahora sufre las consecuencias de las armas químicas de su propio estado.
En cualquier caso y mas allá de la política de televisión,
el Consejo de Seguridad debe reunirse y evaluar de manera conjunta las pruebas
obtenidas por la Misión de Inspección.
Luego, de forma realista los 15 miembros y en especial los 5 permanentes
tendrán que tomar una decisión: proteger a un presidente responsable de una
guerra civil de mas de 100.000 muertos o finalizar la inacción del máximo
órgano de la política mundial.
Los extremos establecidos por la propia ONU para activar el
uso colectivo de la fuerza a través de la doctrina de la Responsabilidad para
Proteger (R2P) están sobre la mesa. Pero debemos recordar que esa misma
doctrina deja claro que el uso de la fuerza será el último recurso. El uso de
armas químicas debe activar la maquinaria del derecho internacional en todas
sus formas, para evitar mas muertes en ese conflicto y minimizar los daños en
ese país.
La responsabilidad final recaerá en los dos países, Rusia y
China, que han venido deteniendo la
activación del Derecho Internacional en esa zona. Cada día el conflicto se
degrada más y la experiencia afirma que cuando tengamos acceso a toda la
información del país nos sorprenderemos de la extensión de los daños y muerte
en ese país.
Publicado en el diario Tal Cual de Caracas
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