Muerto como rata

El Coronel Muamar Gadafi murió el día de ayer. Las versiones aún permanecen un tanto confusas, pero todas coinciden en que la muerte se produjo como consecuencia de un ataque de la OTAN. Su imagen semidesnudo en el suelo pasará a la historia.

Esta muerte, celebrada en las calles de Trípoli y no en pocas partes del mundo, pone un trágico fin a la llamada primavera árabe y también a un nuevo intento de la comunidad internacional de solucionar los procesos políticos por medio del derecho y la paz.

La frase pronunciada por Gadafi el 16 de marzo pasado, como preludio a la entrada en el alzado pueblo de Benghazi, se devolvió contra sí mismo. “Los cazaremos como ratas y no habrá piedad”, se convirtió en su propia lápida. Las órdenes de captura de la Corte Penal Internacional y de INTERPOL quedaron como papel mojado frente a la ausencia de diálogo por parte del Gobierno con 42 años en el poder. Los rebeldes en Bengazi, al principio sólo pedían democracia y participación. Poco tiempo después, lo querían todo.

La muerte convertirá a Gadafi en otro mártir de los fundamentalismos más o menos trasnochados en el mundo entero. Pero sin duda, representará un fracaso de la comunidad internacional.

La acción de la ONU puesta en práctica por la OTAN no representó la doctrina de la Responsabilidad para Proteger (R2P) con la que había sido puesta en vigor. Los ataques se iniciaron en marzo, sin que la ONU estableciera un comité de supervisión militar que pudiera darle contenido político a la decisión del Consejo de Seguridad de “proteger a la población civil”. Pareciera que el consenso del mundo, con el apoyo silente de Rusia, China y Brasil, se convirtió en una acción que todos querían olvidar. Luego de la aprobación de la Resolución 1973 el 17 de Marzo, la ONU no pidió informes ni ordenó la suspensión de operaciones, aunque el gobierno de Gadafi había caído y el Consejo Nacional de Transición (CNT) tenía el control de Libia.

Las investigaciones de la Corte Penal Internacional deberán ahora enfocar su trabajo en el hijo de Gadafi, Saif-Al-Islam Gadafi o los militares involucrados. Sin embargo, es poco probable que la comunidad internacional apoye investigar la lucha en Libia, ya que deberán examinarse ambos lados en la guerra.

El Coronel Gadafi supo jugar por 42 años el juego de la política internacional, manteniéndose siempre en una fluida situación, mientras el mundo bipolar existió. La nueva etapa de multipolarismo, donde las posiciones políticas más o menos claras dieron paso a una posición mucho más de intereses, fue difícil de manejar. Los tribunales internacionales, aunque incipientes, debieron ser una curiosidad en la mesa del Dictador. Pero el siglo XXI fue mucho para él, las cirugías plásticas quizás pudieron matizar el tiempo en su cara, pero hacía ya tiempo que había perdido la conexión que alguna vez tuvo con su pueblo y el mundo.

Comentarios

Edgar E. Blanco Carrero ha dicho que…
Saludos, creo si va a haber mucha investigación porque creo que va a ser interés de Francia y EEUU de que no sean involucrados en la muerte de Kadafi. Me explico, no hay accion militar aérea y terrestre hoy en dia. Toda accion militar es aeroterrestre... Tal vez hubo fallas de coordinación en el ataque y había intereses políticos complejos en juego, pero.... Imaginare... Los que tratan de imponer una ley internacional, infringiendola tambien por ese lado.... Creo que estamos como en el año 1936.... O quizás un poco mas

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