La política exterior debe satisfacer las necesidades populares antes que las alianzas políticas


Las prioridades de la política exterior que tiene que enfrentar Venezuela en el año que se inicia, parecen estar divididas entre la satisfacción de las necesidades de un proyecto político de tipo partidista y la satisfacción de las necesidades de la población venezolana.

El discurso de la Memoria y Cuenta del Presidente el día viernes anuncia la continuación de la partidización de la política exterior: un profundo anti-americanismo, el privilegio de la agenda geoestratégica y un fortalecimiento de las alianzas nacidas al amparo de ellas, como es el caso de Irán o China.

Pero detrás de todas estas medidas de política, está la población venezolana que concentra sus necesidades en tres básicos elementos para una política exterior: 1. Mejora en la calidad de vida; 2. Atención de los intereses de los venezolanos en el exterior y 3. Fortalecimiento de las zonas de frontera.

1. La política exterior puede influir de manera importante en la mejora de la calidad de vida de los venezolanos, a través de la puesta en práctica de los acuerdos de integración que tengan una racionalidad histórica y económica, como es el caso de la Comunidad Andina, que permitiría la adquisición de bienes y servicios de calidad, a precios competitivos en comparación con otras fuentes de equipamiento. Entre estos bienes prioritarios están alimentos y fluido eléctrico, que tan necesarios son en estos momentos.

2. Venezuela dejó de ser un país receptor de migraciones para convertirse en un país emisor de migrantes. Nuestro servicio consular permanece anclado en una visión defensiva, que no presta las facilidades a los ciudadanos que viven en otros países: asistencia legal gratuita, rápida emisión de pasaporte y en general una cultura de apoyo al venezolano en el extranjero de la cual carecemos.

3. Las zonas de fronteras han deteriorado su calidad de vida en los últimos años de manera escandalosa. La Constitución de 1999 aprobó una serie de disposiciones para su atención incluida la promulgación de una Ley de Fronteras. Sin embargo, la política exterior hacia Colombia, el manejo del expediente guerrillero, la falta de claridad de las gestiones son parte del diagnostico de una situación que se deteriora.

La sociedad civil debe tomar en cuenta este diagnostico y posicionarlo en un diálogo constructivo con el Gobierno Nacional y Regional para contribuir con la mejora de la calidad de vida de todos los venezolanos.

Publicado en el diario, El Nuevo País. Caracas, 17 de Enero de 2010

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