Declaración Universal de los Derechos Humanos: 60 años


El próximo miércoles 10 de Diciembre, se cumplen 60 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, suscrita cuando aún el mundo no había superado el estupor de la Segunda Guerra Mundial, los campos de concentración nazis y los millones de muertos, civiles y militares.

Los gobiernos del orbe se comprometieron entonces con un conjunto de garantías fundamentales, con las cuales medir su desempeño como administraciones nacionales y exigir a los miembros de la comunidad internacional un desempeño mínimo aceptable. La Declaración establece, en un lenguaje sencillo y diáfano, el compromiso de los estados en garantizar la igualdad ante la ley y a evitar cualquier discriminación por razones de raza, sexo, religión, opinión política u origen social. Se prohibió la esclavitud, la tortura y el destierro; se garantizó un recurso judicial efectivo, el asilo y su disfrute; la propiedad privada, la reunión, la sindicalización y a participar en el gobierno, en el ejercicio público y al respeto de la voluntad popular.

Desde 1948 el mundo ha avanzado, la conciencia de los derechos humanos ha crecido, pero no han cesado las violaciones a los mismos. La comunidad internacional ha logrado construir un entramado de estructuras y compromisos que tiene por objeto vigilar el cumplimiento de estos mínimos derechos de hombres, mujeres y niños. Sin embargo, la conciencia global y especialmente occidental en la protección de estos derechos se fortalece. Los límites entre lo aceptable y lo inaceptable se han elevado.

En Venezuela, la Constitución vigente realizó un proceso de constitucionalización de estos derechos humanos, a través de su incorporación en el texto y otorgándoles a los órganos nacionales la primacía en la vigilancia de éstas garantías, pero dejando intacta la capacidad de las instancias internacionales para intervenir, supervisar y proteger a los ciudadanos, como lo establece el artículo 31 de la misma.

El mundo celebra esta fecha con entusiasmo y esperanzas. Muchas universidades y ONG en el mundo, en particular nuestra UCV a través de su Centro de Derechos Humanos se unieron a esta celebración, intentando superar esta era de pesimismo que a partir de los ataque a Estados Unidos de América y la guerra contra el terrorismo se ha producido.

En Venezuela esta es una época de profundo compromiso. La Declaración Universal debe ser tomada como un decálogo de la lucha diaria, que tenga como objetivo la convivencia, el respeto del otro, la mesura del Gobierno Nacional, el desarrollo de la personalidad y la vida de cada uno de nosotros.

Fotografía Eleanos Roosevelt, principal propulsora de la firma de la Declaración

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