Enfoque Externo: El poder financiero chino

Las Olimpiadas han puesto a China en los titulares de los medios en el mundo, extendiendo una preocupación generalizada en los centros de poder financiero: ¿Hasta dónde llegaran los chinos?


Esta pregunta no tiene que ver con el número de medallas, sino en el creciente poder económico del gigante asiático. Tomemos un ejemplo: la Corporación China de Inversión (Chinese Investment Corporation CIC) y su Director General, Gao Xiqing. El CIC es un fondo de inversiones del Gobierno de la República Popular que posee más de 200 billones de dólares de capital, que lo colocan en el prime lugar de las instituciones financieras del mundo. El CIC ha tenido una pausada estrategia de compra de activos de inversión en el mundo occidental, posee acciones en importantes compañías, bancos, emisores de tarjetas de crédito y es propietario de grandes cantidades de bonos de la deuda de muchos estados, especialmente de los Estados Unidos.


Estas inversiones fueron un punto marginal en la campaña electoral de los Estados Unidos, pero fue especialmente Hillary Clinton quien presentó el tema de manera directa, cuando se preguntaba si era sano que el Gobierno Chino, a través de CIC adquiriera cada vez mas bonos del Tesoro, convirtiéndolo en el mayor propietario de deuda soberana de los EUA. Las críticas se extienden desde Washington, pasando por Wall Street, la City de Londres y recientemente en Alemania, donde el Gobierno Chino esta compitiendo para comprar el Dresdner Bank.


El Director General del CIC, Gao Xiqing, estudió y se formó en universidades norteamericanas en los años ochenta, regresó a comienzos del 2000 a China, con el objeto de estructurar todo el manejo financiero de esta corporación. Frente a las crecientes preocupaciones, señala Xiqing, que las prácticas de la corporación se desarrollan con niveles de transparencia, acorde con los procedimientos aceptadas por los entes reguladores en el mundo. La transparencia es demasiada.


Las inversiones que adquiere esta corporación, le otorgaría al grupo chino, puestos en los respectivos consejos de dirección de las compañías que adquieren. Pero el CIC ha rechazado pertenecer a ellos, ya que están allí solo para invertir y no para dirigir las empresas, ha explicado Xiquing.


Cual será el papel del Gobierno Chino en estas empresas es una pregunta que sólo el futuro responderá. ¿Hasta donde van a la llegar los chinos? A la vista de estas Olimpiadas, la preocupación está sobre la mesa.


Publicado en el diario El Nuevo Pais. Caracas, Venezuela.

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